Hostal Vientos de Timaukel es una empresa familiar que surge en el año 2020, en la ciudad de Puerto Natales, Región de Magallanes y Antártica Chilena. Desde esta fecha brinda servicios de alojamiento y desayuno a turistas nacionales y extranjeros que visitan la ciudad para deleitarse con sus bellezas naturales siempre cuidando y preservando el medio ambiente al entregar las recomendaciones para ello. Es atendido por sus propios dueños, esforzándose cada día para brindar un servicio de calidad y entregarles a nuestros huéspedes un ameno descanso luego de haber disfrutado de lo que la naturaleza les ofrece.

¡LOS ESPERAMOS!

Actualmente, nuestro Hostal tiene todas las habitaciones con baño privado, en el primer piso se ubica el comedor y sala de estar En el segundo piso disponemos de habitaciones con baño privado. Todos los espacios poseen calefacción central y sistema termo panel que aísla, acústica y térmicamente, las habitaciones.
A nuestros clientes se les otorga desayuno tipo buffet, servicio de recepción durante las 24 horas del día, televisión por cable y conexión a internet (WIFI), tenemos estacionamiento, el cual debe ser reservado sin costo, adicionalmente, se les ofrece servicio de custodia de equipaje, traslado desde y hacia el terminal de buses o aeropuerto previo aviso con antelación y de acuerdo a disponibilidad.

Visión

Aspiramos a convertirnos en el hostal líder en calidad y atención al huésped en la ciudad de Puerto Natales, a través de una política de mejoramiento continuo y de la búsqueda de la satisfacción total del cliente durante su permanencia en nuestras instalaciones.

Misión

Atender a nuestros huéspedes con la amabilidad que nos caracteriza y brindarles un servicio con los más altos estándares de calidad, para que disfruten su estadía y de esa manera obtener su preferencia y fidelidad hacia nosotros, apoyándonos con productos del mercado local y foráneo.

Valores

Servicio:  Cuando la calidad de nuestro servicio logra satisfacer y exceder lo que anticipan nuestros huéspedes estamos cumpliendo con el objetivo de hacerles sentir que son ellos la razón de ser de nuestro negocio.

Compromiso: Somos conscientes de la importancia que se tiene que cumplir con el trabajo en equipo, demostrando adhesión emocional hacia la empresa, el servicio a los huéspedes y al medio ambiente, cuidando los recursos hídricos y energéticos.

Respeto: Reconocemos y respetamos a las demás personas por su individualidad, apoyando la generación de vínculos, basados en la ética y el cuidado interpersonal.

HISTORIA

ORIGEN TEMAUKEL O TIMAUKEL

Temáukel, también conocido como Timáukel, es el dios supremo del panteón selknam y haush. [1] [2] Las características de Temáukel lo asemejan bastante al Dios de las religiones abrahámicas. Es más, algunos selknam que tuvieron suficiente contacto con los europeos, consideraban al Dios de los cristianos equivalente a su propio dios supremo, Temáukel.[2] Este reconocimiento del Dios cristiano no es excluyente de la existencia de Temáukel, es decir, serían equivalentes, pero de ninguna manera el mismo ser. En teoría, entre todas las deidades selknam, es el único que es considerado un Dios propiamente tal, puesto que las otras deidades son identificadas más bien como antepasados mitológicos. La palabra Temáukel tiene la característica de un nombre propio. Su origen era desconocido por los mismos selknam. Según Martin Gusinde, nadie fue capaz de Etimología darle un significado especial por ser, precisamente, un nombre propio.[2] Temáukel guarda muchas semejanzas con el Dios de las religiones abrahámicas. Sin embargo, no es la única deidad dentro de las creencias selknam y, entre estas, es el único en ser identificado como un Dios propiamente tal, lo cual lo convierte en el ser supremo de una religión henoteista. Como dios supremo, se le describen características de infinitud. Sin embargo, a diferencia del Dios abrahámico, no se trata de un ser omnipresente puesto que, de Atributos acuerdo a los relatos selknam, él nunca ha estado en el mundo terrenal. No obstante, es un dios infinito, por ser eterno, considerándose que siempre ha existido y siempre existirá. Se le describe como un ser incorpóreo,[2] [3] ajeno a los sentimientos y deseos humanos. Temáukel es estricto en el cumplimiento de sus mandamientos. De acuerdo a las creencias selknam, el no cumplimiento de los mandatos entregados a través de Kénos suponían un castigo a quienes desobedecían, enviando muerte y enfermedades. Temáukel, dios supremo del panteón selknam, era un ser respetado y temido, sin embargo no era malvado, sino severo. Los selknam rara vez pronunciaban su nombre y, jamás era usado en circunstancias triviales. Debido a este temor que los selknam tenían a su dios, se referían a él mediante el uso de circunloquios. Las formas habituales de referirse a él eran “so’onh haskán” (habitante del cielo) y “aiyemok so’onh haskán” (aquel que habita en el cielo) y “so’onh kas pemer” (aquel que está en el cielo).[2] Culto Los selknam no tenían oraciones propiamente tal, pero las mujeres solían hablarle a su dios supremo cuando sus hijos estaban gravemente enfermos, para pedirle que no muriera injustificadamente. Por otro lado, se conocen dos tipos de ofrendas que los selknam realizaban a Temáukel. El primero de ellos era arrojar fuera de sus viviendas un trozo de carne cuando comían de noche, que lo ofrecían a su dios. El segundo consistía en un trozo de carbón ardiente que las mujeres arrojaban fuera de sus chozas, especialmente en la mañana.[2] Mitología Temáukel es un dios primigenio,[3] por lo tanto, siempre ha existido. Habita en la Cúpula Celeste, en el Cielo Este o Wintek y nunca ha estado en la Tierra. De acuerdo al mito, Temáukel es el creador de la Cúpula Celeste y la Tierra primitiva. A esta envió a Kénos con la misión de darle forma y crear a la humanidad.

Referencias
1. Chapman, A. Culturas tradicionales. Patagonia. Fin de un mundo. Los selknam de Tierra del Fuego 2. [1] Gusinde, M. Los indios de Tierra del Fuego. Tomo primero volumen II. Los Selk’nam
3. Pueblos originarios, Cosmogonía Selknam, Temáukel
4. [2] Coloane, F. Velero anclado: crónicas. Lom Ediciones, 1995. ISBN 9567369275, 9789567369270.
Datos: Q3509148
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Mitología selknam La mitología selknam es el conjunto de mitos del pueblo selknam, compartidos también por el pueblo haush, en la Isla Grande de Tierra del Fuego. La tradición oral jugó un importante rol en la transmisión de los relatos mitológicos en la sociedad selknam, los cuales eran Fuentes de la mitología selknam narrados, casi exclusivamente, por hombres de edad avanzada. Los hombres más jóvenes no contaban relatos extensos en presencia de personas de mayor edad, y las mujeres se limitaban a escuchar y jamás relataban fragmentos de mitos, por menores que sean, a los niños.[1] A menudo, el narrador agregaba al relato vivencias propias, así como fragmentos intercalados de otros mitos, con fines comparativos y de contraste. Esto dificulta el registro de los mitos, debido a que nunca hubo una transmisión inalterada ni uniforme. La representación de los mitos, entonces, surge de la recopilación de los diferentes fragmentos de los mitos.[1] En la actualidad, la mitología selknam se conoce principalmente gracias a los trabajos del etnólogo austriaco Martin Gusinde y de la antropóloga francoestadounidense Anne Chapman. En la mitología selknam y haush, el cosmos se divide en cuatro sho’on o cielos del infinito, los cuales representan a los cuatro puntos cardinales:[2] Cosmología Kamuk: Cielo del Norte. Kéikruk: Cielo del Sur. Wintek: Cielo del Este. Es considerado el más importante de los cuatro sho’on, por ser el lugar de residencia de Temáukel y el origen de todo lo existente.[1] [3] [4] Kenénik: Cielo del Oeste. Según la creencia de los selknam y haush, el acceso al Wintek era defendido por la cordillera de la Isla de los Estados. Cada uno de los shó’on se asociaba a una de las estaciones del año. El Kamuk simbolizaba la primavera y el verano, el Kéikruk al invierno, el Kenénik al otoño y, finalmente, el Wintek simbolizaba a todas las estaciones y, posiblemente, incluso al tiempo.[5] La religión de los selknam tiende a ser descrita como politeísta, principalmente por la existencia de diversos personajes que se suelen considerar deidades. No obstante, es necesario aclarar que de acuerdo a las creencias del pueblo Dioses y espíritus selknam, sólo Temáukel es reconocido como un dios, mientras que todos los demás personajes propios de su mitología son identificados como antepasados mitológicos. Por otro lado, cabe también señalar que las características atribuidas a dichos antepasados mitológicos son propias de aquellos seres a los cuales podríamos llamar dioses. Por lo anteriormente descrito, es posible, entonces, considerar que la religión de los selknam era, más bien, de carácter henoteista. De este modo, nos encontramos con un ente superior, similar al dios de las religiones abrahámicas, que corresponde a Temáukel; dioses o antepasados mitológicos llamados howenh, de los cuales el primero en habitar la Tierra fue Kenos, un dios creador y terraformador, enviado por Temáukel; [1] y, finalmente, Xalpen y sus subordinados, los shoorts, quienes eran habitantes del inframundo, los cuales eran representados por los hombres en la ceremonia del Hain, y que eran reales sólo para las mujeres y niños. Adicionalmente, se mencionan otros espíritus que habitaban los bosques, pero que no tienen mayor relevancia dentro del sistema de creencias selknam. Temáukel Temáukel es el dios supremo del panteón selknam y haush[3] [1] y, en teoría, entre todas las deidades selknam, es el único que es considerado un dios propiamente tal, puesto que las otras deidades son identificadas, más bien, como antepasados mitológicos. Es un dios primigenio, por lo tanto, siempre ha existido.[2] Habita en la Cúpula Celeste, en el Cielo Este o Wintek y es el creador de la misma y de la Tierra primitiva. Howenh … … Los howenh, aunque son dioses, no eran reconocidos como tal por los selknam, sino más bien como antepasados mitológicos, ya que la única divinidad como tal es Temáukel. Constituyen las grandes fuerzas de la naturaleza y elementos terraformadores, aunque antes de transformarse en dichos elementos, existían como humanos. Entre los más importantes están Kenos, el primero de los howenh; Kwányip y Čénuke; Kojh, howenh del mar; Kren, howenh del sol; Kre, howenh de la luna; Josh, howenh de la nieve; y Shenrr, howenh del viento. Kenos … Kenos fue el primero de los howenh en habitar la Tierra. Es el dios creador, organizador y civilizador en la mitología selknam, siendo la deidad más importante luego de Temáukel. Fue enviado por éste desde la Cúpula Celeste a la Tierra primitiva, con la misión de organizarla y crear a los antepasados mitológicos que darían forma a la Tierra.[1] [6] Kwányip y Čénuke A Kwányip se le atribuye la distribución del día y la noche de manera equitativa, haciendo que la oscuridad durara cada vez más.[1] [2] [4] También se le atribuye la … instauración de la muerte, y con ello, el término de la era de los howenh y el inicio de la era de los mortales.[1] [7] [4] Čénuke fue un vigoroso adversario de Kwányip, existiendo diversas historias que relatan las rencillas entre ambos. Una vez que Kenos abandonó la Tierra, Čénuke le sucedió en su tarea de lavar a las personas que se levantaban después del sueño senil (estado de muerte transitoria).[1] Xalpen y los siete soorts … Xalpen es la diosa del inframundo y, al igual que los demás espíritus del Hain, sólo subsiste en la creencia de mujeres y niños. Tiene siete acompañantes denominados shoorts o soorts: Sate, Yoisik, Wakus, Keyaisl, Talen, Pawus y Sanu. Además de ellos, hay una gran cantidad de soorts subordinados a quienes no se les asigna un nombre específico.[1] Relatos mitológicos selknam La sabiduría de los pueblos originarios que habitaron América antes de la conquista europea es rescatada desde la tradición oral que los caracterizó. La sabia cosmovisión de estos pueblos nos transmite valores que es necesario rescatar. [8] [9] Imagen representativa de un aborigen Selknam, ubicada en el acceso a la localidad de Tolhuin, Tierra del Fuego, Argentina Kenós crea al hombre Según la leyenda de los Selknam: … “No había nadie en toda la tierra. Nadie en el Norte, nadie en el Sur. Nadie al Este, nadie al Oeste. Sólo Kenós estaba, el enviado de Temáukell (aquél que está allá arriba). Kenós llegó a la tierra de los Onas y miró a su alrededor. Después, fue hacia un terreno pantanoso, hundió las manos y las sacó llenas de barro, raíces y hojas. Dejó que se escurriera el agua y comenzó a trabajar el barro cenagoso. Formó un órgano sexual masculino y lo dejó en el suelo. Luego, volvió al pantano, y con más barro, formó un órgano sexual femenino, una vez realizado esto, se fue. vino entonces la noche, y mientras reinaba la oscuridad, los dos órganos sexuales, se acoplaron. A la mañana siguiente había surgido un ser humano, el primer ancestro de los Onas. En sólo un día este ser creció hasta lograr el tamaño de un adulto. En la noche siguiente los órganos sexuales de barro volvieron a unirse, y surgió otro ancestro. El episodio se repitió durante varias noches, hasta que la tierra de los Onas se cubrió de gente, hombres y mujeres, que fueron los primeros Onas”. Pero la tarea de Kenós no estaba terminada aún: Kenós fue al Norte, lejos, muy lejos. Allí, en los confines del mundo, volvió a crear órganos sexuales a partir de la tierra. Pero esta vez los hizo en una playa, y utilizó arena como material. Por eso los Koliot son de piel clara. Los primeros ancestros que había formado, en cambio, resultaron de piel oscura, porque oscura era la tierra Mitología argentina Mitología chilena 1. Gusinde, M. «Los Selk’nam» . Los indios de Tierra del Fuego Tomo 1 Volumen II. 2. «Cosmología Selknam» . Pueblos Originarios. pantanosa de donde se habían originado” Compilador Sugobono Nahuel [10] Véase también Referencias 3. Chapman, A. Culturas tradicionales. Patagonia. Fin de un mundo. Los selknam de Tierra del Fuego 4. Hidalgo, J. y col. (1998). «Culturas de Chile. Etnografía. Sociedades Indígenas Contemporáneas y su Ideología» . Andrés Bello. ISBN 9789561314375. 5. Chapman, Anne (1982). «Drama and Power in a Hunting Society: The Selk’nam of Tierra Del Fuego» . Cambridge Studies in Social Anthropology, Cambridge University Press. ISBN 9780521238847. Datos: Q19805803 6. [1] Coloane, F. Velero anclado: crónicas. Lom Ediciones, 1995. ISBN 9567369275, 9789567369270. 7. [2] Pueblos originarios. Dioses y personajes míticos. Kwányip. 8. Sugobono, Nahuel. Leyendas, mitos, cuentos y otros relatos Onas. Longseller. 9. «Temáukel» . pueblosoriginarios.com. Consultado el 13 de octubre de 2017. 10. Leyendas, mitos, cuentos y otros relatos Onas. Última edición hace 2 meses por SeroBOT El contenido está disponible bajo la licencia CC BYSA 3.0 , salvo que se indique lo contrario. Obtenido de «https://es.wikipedia.org/w/index.php? title=Mitología_selknam&oldid=124975775»